LearningPark Blog
Solo hay una cosa peor que formar empleados y que se marchen, y es no formarlos y que se queden en tu empresa. Queremos ser tus aliados para que saques el máximo partido a la formación de tu empresa. Porque estar al día hoy es la única manera de enfrentarse a los retos del mañana.
Cómo hacer que los empleados se tomen en serio la formación
por Jaime Grau
Para que alguien aprenda algo, primero necesitamos que esta persona se involucre en la tarea de aprendizaje. Sin el interés del empleado, la formación (y su inversión económica) será inútil. ¿Sabías que a día de hoy el adulto medio deja de prestar atención si no le has dicho nada interesante durante 10 segundos? ¿Cómo podemos hacer que un empleado se involucre en su formación si a los 10 segundos va a estar comprobando su Instagram? No os preocupéis, no vamos a necesitar crear un parque temático para que los empleados se tomen en serio su formación. Pero sí vamos a tener que aplicar estos consejos. ¡Seguid leyendo para aprender cómo hacer que los empleados se tomen en serio su formación! ¿Por qué los empleados apenas prestan atención en las formaciones? Primero vamos a repasar brevemente las causas de el problema. Esto nos puede ayudar a resolverlo mejor. De todos modos si tienes prisa (todos tenemos prisa a día de hoy), puedes saltar directamente a los consejos. ¿Sabías que hace unos siglos ir a misa era entretenido? Pensadlo, la gente vivía en condiciones horribles y siempre tenía la misma rutina. Ir a la iglesia un domingo era como encender la tele. Las luces de colores provocadas por las cristaleras, los cuadros súper detallados, el sacerdote que incluso te hablaba en otro idioma… La iglesia te teletransportaba a otro mundo. ¿Cuando empezó la gente a querer escaquearse de ir a misa? Cuando aparecieron las opciones de ocio. Y esas opciones de ocio no han parado de evolucionar. En tan solo 100 años, hemos pasado de una oferta de entretenimiento basada en la radio y la orquesta anual del pueblo, a tener un parque temático en el salón de tu casa. La guerra de las empresas de entretenimiento por ganarse nuestros corazones (y nuestros billetes) nos ha traido muchísimas innovaciones en un corto espacio de tiempo. Televisores gigantes en 3D con cientos de canales, videojuegos hiper-realistas donde podemos vivir vidas alternativas, gafas de realidad virtual para visitar otros mundos, etc. Y esto no se ha limitado al entretenimiento. Comprar ropa es ahora una actividad de ocio. Incluso Ikea ha conseguido que el proceso decorar tu casa sea entretenido. Todas las actividades de nuestro día a día están medidas al dedillo para aumentar nuestra satisfacción, y por ello, aumentar sus ventas. Bueno, todas, lo que se dice todas… no. El mundo del entretenimiento ha evolucionado mucho en cien años. Pero seguimos formando como hace 100 años. Es cierto que ahora tenemos algunas innovaciones tecnológicas que nos hacen la vida más cómoda, pero la base es exactamente la misma. Y la diferencia entre estas dos realidades pasa factura. Cuando salimos del parque temático en el que vivimos para empezar nuestra jornada laboral o una formación, solo pensamos en el tiempo que queda para volver a nuestro Disneylandia particular. Nuestra cabeza solo puede pensar en las notificaciones de Facebook, o en seguir viendo Stranger Things en Netflix. Cuando tenemos en nuestro bolsillo a nuestro grupo de amigos, una videoconsola y un cine, es muy difícil que un ambiente poco atractivo como el laboral nos entusiasme. Podéis aprender más sobre este tema en este artículo de Prisma Y ya no hay vuelta atrás. Lo que debemos hacer es adaptarnos y convertir nuestra formación en una actividad satisfactoria. Porque aprender puede ser satisfactorio (los videojuegos son entretenidos porque te enseñan. Cuando ya no te enseñan nada, son tan fáciles que los abandonamos). Y ahora sí, continuamos con los consejos para hacer que los empleados se tomen en serio su formación.   Deja de impartir formación inútil, o que tiene pinta de inútil Vamos a ir al grano. A nadie le gusta perder el tiempo o sentir que está perdiendo el tiempo. Por desgracia muchos empleados acuden a las formaciones con esa sensación. Y si ya empezamos una formación con mal pie, va a ser más difícil que se tomen en serio su formación. Generalmente los empleados creen que pierden el tiempo en algunas formaciones por estos motivos. Exceso de relleno. Mucha información que no va con ellos. Y desconectan. Porque a pesar de que sí necesitan esa formación, no han entendido porqué la necesitan, y sin un propósito su cerebro desconecta. Porque sabe que la formación va a acabar en nada. “¿Una nueva metodología? Le doy dos semanas y volveremos a los hábitos de siempre”. Si los empleados creen que la formación es inútil, van a desconectar. Vamos a ver qué podemos hacer en cada caso. Exceso de relleno en las formaciones. Vamos a hacernos primero una pregunta. ¿Es relleno de verdad? ¿Estamos alargando intencionadamente una formación para alcanzar una cantidad de horas determinadas? ¡Recorta contenido! Si precisamente ahora la tendencia es el microlearning, aprender poco a poco pero con píldoras densas. ¿No puedes recortar porque sí o sí tienes que alcanzar un número de horas? Puede darse el caso. Si eres un formador externo tienes que comer, y reduciendo tus clases de 3 horas a 30 minutos también supone reducir tus ingresos. No pasa nada, pero vamos a hacer que el contenido aporte de verdad. ¿Has puesto suficientes ejemplos? Nunca hay suficientes ejemplos o casos de uso/éxito. En lugar de añadir relleno de información que ni les va ni les viene, asegúrate que lo clave se ha entendido bien. ¿Puedes crear algún taller o algún ejercicio práctico? ¡Ahí sí que tienes su atención! Porque pasan de ser un elemento pasivo a un elemento activo. Y si al inicio de la formación les avisas que tienen que estar atentos porque luego lo pondrán en práctica, se pondrán en modo alerta. ¡Y eso es lo que queremos! Vale, no es relleno. Pasemos a la siguiente pregunta ¿Es relleno a medias? Es decir, quizá en una sala hemos metido a 30 personas, pero hay partes de la formación que solo son importantes para 5 personas, otra que solo es importante para 10, y otra que es importante para 3. Pero se la impartimos a todos al mismo tiempo porque es más cómodo para los formadores. Ya llegaremos a ese punto, pero quizá la comodidad del formador no es proporcional al caso que te van a hacer los empleados. De todos modos vamos a ser realistas, que sé que si lo hacéis así no es por pereza o porque no os da la gana hacer grupos más concretos. Pero eso no significa que esto no pueda afectar a la atención del empleado y a su retención del conocimiento. Así que ahí va una solución: Utiliza herramientas digitales. Con una herramienta digital puede replicar fácilmente un curso, hacer los cambios necesarios en cada variante, y se la asignas a los perfiles adecuados. Una herramienta de formación como Learning Park permite duplicar con dos clics un curso, y a partir de esa base pues ya haces los cambios para cada uno. Así no haces un mismo trabajo tres veces, y con un poco más de esfuerzo tienes resultados excelentes. ¿Resulta que no es relleno pero que los empleados creen que sí lo es? Pues pasamos al siguiente punto. Si creen que es relleno, hazles ver que no lo es. Explícales a los empleados porque esta formación es importante y qué les va a aportar. Somos personas que les gusta encontrar una lógica a las cosas. Entendemos y comprendemos mejor algo si existe una consecuencia lógica detrás de algo. No te pierdas ninguno de nuestros artículos y sigue aprendiendo con nosotros. ¡Suscríbete a nuestra newsletter! Si el problema es que las formaciones no acaban por ponerse en práctica, trabaja para que se pongan en práctica. Precisamente trabajamos con American Express porque ocurría esto mismo con los altos directivos. Realizaban muchas formaciones, pero cuando el formador desaparecía todos volvían a los viejos hábitos. Lo que hicimos con ellos fue convertir las formaciones en un juego (luego hablaremos más en detalle de esto). Creamos un juego donde los empleados cumplian misiones a cambio de monedas virtuales. Esas misiones eran los hábitos positivos que queríamos generar en los empleados. En solo un mes, el 70% de los empleados ya notaron los cambios de sus nuevos hábitos y los indicadores crecieron un 86%. Puedes leer más sobre este caso aquí. A veces no podemos sacar el látigo para hacer que las cosas ocurran. Pero podemos ser creativos, como ocurrió con las misiones de American Express. Por cierto, la herramienta Learning Park también tiene la funcionalidad de las misiones. ¡Échale un vistazo si te interesa! El medio es el mensaje. ¿Cómo estás comunicando? Cuando nació la televisión, Marshall McLuhan realizó su popular afirmación “El medio es el mensaje”. McLuhan se refería a que los nuevos medios que aparecen son los que cambian a la sociedad, no los mensajes de los nuevos medios. Fue la imprenta la que revolucionó el conocimiento, no el contenido de los libros. Fue la televisión la que hizo que cambiara para siempre cómo organizamos nuestro día a día, no sus contenidos. Y ha sido Internet la que ha cambiado cómo consumimos contenidos, no el contenido de Internet. Y con esta reflexión, os lanzo una pregunta. ¿En qué época se ha quedado tu medio? ¿Cómo estás transfiriendo contenidos?   Consejos para clases presenciales. Cómo evitar la muerte por Powerpoint ¿Has pegado 20 páginas de Word en un Powerpoint a letra Arial 9? ¿Estás de pie leyendo el Powerpoint? Huston, tenemos un problema. Los has perdido a todos. Y la culpa es tuya. Si optas por las formaciones presenciales, tienes que convertir tus clases en una charla TED. ¿No conoces las charlas TED? Échales un vistazo y me entenderás. ¿Ya has vuelto de ver las charlas TED? ¿Has encadenado 5 charlas porque te han parecido alucinantes y no te has dado cuenta de que has pasado hora y media de tu vida aprendiendo cosas nuevas? ¡Vaya! ¡Entonces sí es posible hacer presentaciones orales entretenidas que capten la atención! Por lo tanto debemos mejorar nuestra forma de comunicar. Y aquí siempre hay margen de mejora. Aquí tenéis una charla TED llamada “Cómo hablar para que la gente te quiera esuchar”, podemos empezar por aquí. También podéis leer el libro “Hable como en TED” Y no quiero cerrar esta subsección sin hablar del Powerpoint. Aunque esto daría para un blog entero, os voy a dar tres claves para mejorar vuestras presentaciones. El protagonista de la formación eres TÚ, no el Powerpoint. El Powerpoint es un soporte. No nos quedemos de pie leyendo un powerpoint. Estamos en el siglo XXI, la gente sabe leer sola. Si solo vas a hacer eso, pásales el Powerpoint y que lo lean cuando quieran. Fijaos en las charlas TED, la mayor parte de las diapositivas ni si quieran tienen palabras. Una diapositiva por cada idea. Si queremos que los empleados presten atención, vamos a ponérselo fácil. No pongamos mil elementos en una diapositiva porque si no lo entienden van a obviarlo todo. ¿Eso significa que tengo que tener una presentación de 50 diapositivas en lugar de una de 10? Sí. Pero no nos engañemos. El problema de una formación aburrida nunca ha sido la cantidad de diapositivas, ha sido su contenido. Utilizad diseños agradables a la vista. Que no hace falta tener un master en diseño. Aquí podéis encontrar plantillas de Powerpoint gratuitas. En Graphicriver tenéis más variedad pero son de pago. Y en Unsplash podéis encontrar fotos preciosas y gratuitas para evitar la típica imágen de los cuatro monigotes sujetando una pieza de un puzzle.   Consejos para las formaciones online o manuales ¿Utilizas una herramienta LMS para dar formación online en tu empresa? ¿O proporcionas manuales en PDF? En ese caso tienes que prestar atención a la maquetación y al vocabulario. Utiliza un lenguaje sencillo y fácil de entender Utiliza muchas imágenes. Y si es un entorno online, aprovecha también el poder del vídeo. No escribas párrafos largos. Máximo 5 lineas por párrafo. Y no escribas más de 400 palabras sin un encabezado. Tendemos a pensar que al tratarse de formación debemos escribir de una forma muy académica y casi parece que le estemos redactando un manual de prevención de riesgos laborales a Isabel la Católica. Como hemos dicho en la introducción, nuestra formación compite con Netflix en el cerebro del empleado. ¿Habéis leído alguna vez una revista del corazón? (Sé que sí, pero os guardo el secreto no os preocupéis). Lo que estas revistas te cuentan no te aporta nada a tu vida y aun así no puedes parar. Utilizan muchas imágenes, un lenguaje coloquial… algunas incluso ponen divertidas notas o diálogos a las imágenes. Si con esto conseguimos hacer formaciones más eficaces que aumenten el compromiso de los empleados, ¡pues lo hacemos! ¿Qué debería ser más importante? ¿Hacer algo como se ha hecho siempre solo porque se ha hecho siempre así, o hacer algo que nos funcione y con lo que obtengamos resultados? Utiliza herramientas interactivas que inviten a participar al empleado Si el empleado es un elemento pasivo, le estamos invitando a desconectar. Si de vez en cuando requerimos su interacción, ayudamos a que esté atento y participe. En formaciones presenciales. Podemos crear talleres y ejercicios prácticos. No solo aumentamos su atención, sino que además refuerzan los conocimientos aprendidos. Porque seamos honestos, todos se creen que lo han entendido, y las verdaderas dudas van a salir cuando ponen el ejercicio en práctica. Si la formación no da lugar a ningún tipo de práctica, podemos utilizar herramientas digitales para que hagan pequeñas interacciones, como hacer sondeos o responder preguntas. Herramientas como Kahoot o Mentimeter pueden ser muy interesantes.   En formaciones online Las herramientas digitales son el escenario perfecto para crear acciones interactivas. Además estamos acostumbrados a utilizar el móvil y el ordenador pulsando botones y tomando decisiones. Un móvil o un ordenador no son un libro, y si no nos adaptamos a las expectativas del empleado pues se aburrirá a los dos minutos. Learning Park incluye minijuegos entre las unidades. Así para superar los temas los usuarios deben jugar, creando una experiencia más interactiva. Otra opción incluida en Learning Park es hacer simulaciones, donde los empleados toman decisiones y practican en un entorno seguro.     Da libertad al empleado: Que se formen dónde y cuándo quieran. Como hemos comentado anteriormente, la comodidad del formador no es proporcional a la atención que nos prestará el empleado. En estos casos digitalizar la formación puede ayudar muchísimo a que los empleados hagan la formación en el momento en el que se encuentren más receptivos, no en el momento que nosotros creamos que es más óptimo. En una formación presencial es el empleado el que acude a una hora concreta de un día concreto a la formación, sin más alternativas. Pero algunos empleados se pierden la formación al no poder acudir por picos puntuales de trabajo, o por enfermedad. O otros sí acuden ese día a la formación a sabiendas de que ese día no estamos demasiado receptivos, porque todos podemos tener un mal día. Digitalizando la formación se lo estamos poniendo fácil. Ellos deciden dónde y cúando hacen la formación (poniendo una fecha límite, obviamente).   El consejo más importante de todos: Convierte la formación en un juego Si tienes que quedarte con un consejo de todo el post, quédate con este. Porque al convertir la formación en un videojuego estamos compitiendo de tú a tú contra el resto de opciones de entretenimiento del empleado. ¿Sabéis lo que es la gamificación? La gamificación consiste en aplicar elementos de juegos a ámbitos que no son juegos, como la formación en la empresa. Imaginaos que lo enganchados que estamos al Candy Crush, lo estubiéramos también a la formación. Que el mismo compromiso y dedicación que le damos a los juegos, los diéramos a la formación. Eso persigue la gamificación. Según un estudio de TalentLMS, el 85% de los empleados dedican más tiempo a una herramienta si incluye elementos de juegos. ¡Y esto es precisamente lo que buscamos! Que los empleados se interesen por la formación. Puede que te interese: Las ventajas de la gamificación en la formación. Guía definitiva para entenderlas. Puede que te interese: Quiero formar empleados con juegos. ¿Qué opciones tengo? Herramientas como Kahoot nos pueden ayudar a gamificar una formación presencial, por ejemplo finalizando la clase con un torneo para ver quién recuerda más la información (y de paso nos ayuda a repasar las ideas clave). Herramientas como Learning Park nos permiten crear competiciones lúdicas después de la formación. Los empleados juegan entre ellos en minijuegos tipo trivial, o resolviendo códigos secretos usando como pistas los conocimientos del curso. Hemos trabajado en proyectos donde hasta los empleados de baja jugaban desde casa, y donde había empleados jugando a las 4 de la mañana. ¡Eso sí es interés por la formación! Utiliza datos y estadísticas para detectar dónde los has perdido Para utilizar este truco necesitaremos una herramienta digital, ya que es más difícil hacerlo en formaciones presenciales, pero muy sencillo en formaciones online. Si hacemos una formación online que incluya exámenes, ya sean exámenes entre tema y tema, o un exámen final para finalizar el curso, podemos usar esos datos para detectar patrones. ¿Todos tienen una media de un 8 en los exámenes entre tema y tema, pero en el tema 3 nadie a pasado del 6? Pues si les ha ocurrido a todos, quizá es problema de cómo está explicado el contenido. Conocer estos datos nos puede ayudar a mejorar nuestra formación. Y nos basamos en feedback real más allá de la típica encuesta de satisfacción. ¡Tras analizar todo el feedback y tomar decisiones, acabaremos siendo los “machines” de la formación! Las herramientas que además incluyen juegos, como Learning Park, también tienen en cuenta los juegos para medir esta retención del conocimiento. El juego nos da datos sobre qué áreas del curso son las que más confuden a la gente según sus respuestas incorrectas en los cursos. Y hasta aquí la guía. ¿Quieres dejarnos un comentario exponiendo algún consejo más? ¿O contarnos tu experiencia? ¡Adelante! Estaremos encantados de escucharte. No te pierdas ninguno de nuestros artículos y sigue aprendiendo con nosotros. ¡Suscríbete a nuestra newsletter!
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