LearningPark Blog
Solo hay una cosa peor que formar empleados y que se marchen, y es no formarlos y que se queden en tu empresa. Queremos ser tus aliados para que saques el máximo partido a la formación de tu empresa. Porque estar al día hoy es la única manera de enfrentarse a los retos del mañana.
Quiero formar empleados con juegos. ¿Qué opciones tengo?
por Jaime Grau
Cuando hablamos de formaciones en la empresa, a muchos empleados ya se les escucha de lejos resoplar de cansancio. Las metodologías de formación en la empresa que se han utilizado durante años han sido tan aburridas que ya se nos hace un mundo solo de pensar en ellas. Necesitamos un cambio en las metodologías de formación, y no es ningún secreto que los juegos están siendo la opción preferida tanto por los responsables de talento como por los empleados que aprenden jugando. Pero claro, ¿por dónde empezamos? ¿Sabes las distintas tecnologías que existen? ¿Que existen dos grandes grupos de “juegos” con objetivos y sistemas muy distintos? ¿Sabes si es posible hacer un mix entre formación con juegos y formación tradicional? Si tienes todas estas dudas, estás en el lugar apropiado. En esta guía abordaremos todas estas cuestiones y muchas más. Vas a ser un experto en cuanto a formar empleados con juegos ¡Sigue leyendo!   Las dos principales categorías de juegos en la formación: La gamificación y los serious games Vamos a empezar la guía haciendo un breve resumen de lo que vamos a ver con detalle en los siguientes apartados. Y es que si quieres formar empleados con juegos debes saber que existen dos categorías enormes: la gamificación y los serious games. Las dos categorías están basadas en los juegos, pero sus diferencias son lo suficientemente grandes como para obtener resultados distintos, y presupuestos muy distintos. Así que si has llegado aquí con un presupuesto limitado, presta mucha atención.   ¿Cuál es la diferencia entre gamificación y serious game? Como ya hemos dicho, tanto los serious games como la gamificación utilizan la misma base: crear experiencias cercanas a los videojuegos para motivar al equipo y crear experiencias más satisfactorias y atractivas. Lo que distingue  a estos dos grandes grupos es la “cantidad de videojuego” que tienen. La gamificación es un juego parcial y un serious game es un juego completo. Dicho de otro modo, la gamificación consiste en añadir trozos de videojuegos en una experiencia real. Mientras que un serious game es un juego de pies a cabeza, pero en lugar de buscar el entretenimiento del jugador, su objetivo es formarlo en algo concreto. ¿No te ha quedado del todo claro? No te preocupes, es algo difícil pillarlo al principio. Vamos a poner un ejemplo. Imagínate que quiero motivarte a salir a correr. Existen muchas aplicaciones que lo hacen con elementos de juego. Te dan puntos por cada kilómetro recorrido, hay rankings con tus amigos para ver quién ha recorrido más kilómetros, te dan puntos extra si sales a correr todos los días sin saltarte ninguno… Existen un serie de elementos que ayudan a que la experiencia de salir a correr sea más atractiva. Pero la experiencia de salir a correr sigue siendo salir a correr en la vida real. Lo que la gamificación hace es adornar esa experiencia para hacerla más atractiva. El equivalente a un serious game sería un juego de la Playstation donde pulso botones para que un avatar virtual salga a correr. Es decir, aquí estamos hablando de un juego completo, no de elementos de juego en la vida real. No te pierdas ninguno de nuestros artículos y sigue aprendiendo con nosotros. ¡Suscríbete a nuestra newsletter! ¿Lo vas entendiendo mejor? Vamos a verlo con otro ejemplo, este centrado en la formación (que al final estamos aquí para eso, para formar empleados con juegos). Imagínate que vamos a formar a una persona para mejorar sus habilidades de venta. Gamificación sería crear un juego alrededor de las actividades formativas. Por ejemplo, podemos dar puntos por cada tema completado, asignar misiones con tareas que queremos transformar en hábitos, o retarnos en minijuegos de preguntas y respuestas. Sin embargo, estaríamos ante un serious game si jugamos a un juego de móvil donde manejamos a un comercial. Y ese juego es tan, tan realista, que todo lo que ocurre en el juego podemos aplicarlo a la vida real. ¿Lo vais entendiendo? ¡Seguro que sí! Pues ahora que dominamos la base, vamos a ver estas diferencias en más detalle.   La opción más sencilla, pero también la más económica: La gamificación. La opción de la gamificación en la formación suele ser la opción favorita de muchos para formar empleados con juegos. La gamificación (o gamification en inglés) no es un juego completo, sino un juego parcial. Esto consiste en aplicar elementos de juegos (puntos, rankings, logros, niveles,objetos virtuales, recompensas, etc) a lugares del mundo real que no son lúdicos de por sí, como la empresa, los colegios, la vida sana, etc. Lo que provocan estos elementos de juego es que muchas tareas que antes no eran atractivas, de repente sí lo sean. La gamificación se utiliza con éxito para hacer más deporte, para comer mejor, para dejar de fumar… o para que los empleados se tomen más en serio las formaciones en la empresa. Pero estos elementos de juego se aplican a tareas que realizamos en nuestro día a día. La gamificación nos ayuda a convertir nuestro alrededor en una actividad más atractiva. Pero no dejamos de vivir nuestro día a día. No se trata de una simulación virtual. Se trata de formar empleados con juegos pero a medias (aunque funciona igual de bien).   La gamificación y la formación de empleados Para entender mejor cómo funciona la gamificación en la formación de empleados, vamos a analizar como ejemplo la herramienta Learning Park. Esta herramienta es bastante completa y nos ayuda a tener una visión muy general para entender el concepto. En la herramienta Learning Park los empleados se dividen por equipos. El objetivo del juego es acumular la mayor cantidad de Puntos de Sabiduría para tu equipo. Cuando llega el final de la competición, el equipo con más puntos gana. La primera forma de obtener puntos es ser de los primeros en terminar la formación. Como la formación se hace en la propia herramienta, los empleados tienen libertad para hacerlos dónde y cuando quieran. ¡Pero eso sí, los primeros tienen premio! Además avanzar entre los temas no será fácil. Los empleados tienen que superar minijuegos de preguntas y respuestas para avanzar entre los temas y pasar a la siguiente unidad. Quizá esto es lo que más te interese si lo que quieres es formar empleados con juegos.  Una vez han finalizado los cursos, la siguiente forma de conseguir puntos de sabiduría es retando a los miembros de otros equipos. Estos retos son minijuegos basados en el contenido de los cursos. De esta manera los empleados juegan mientras repasan e interiorizan el contenido de los cursos. Esto es especialmente útil para aquellas empresas donde cuando el formador desaparece, nadie recuerda nada de lo aprendido. Pero el juego no acaba aquí. Podemos dar de alta misiones. Las misiones son tareas concretas y recurrentes que queremos que se acaben convirtiendo en hábitos positivos. Por ejemplo, si acabamos de dar una formación sobre ventas digitales, las misiones pueden ser “enviar 10 emails de ventas al día”, o “añadir los datos al CRM todos los jueves”. Los empleados ganan puntos por superar estas misiones, y tras semanas repitiéndolas adquieren el hábito. Como podemos ver, Learning Park añade elementos de juegos (puntos, misiones, rankings, recompensas, etc) a la acción de formarse. Al final el proceso de formación es muy similar al tradicional, el empleado tiene que consumir contenido para adquirir información. Pero con estos elementos de juego la experiencia es más atractiva.   ¿Y si quiero una herramienta o software de gamificación solo para mi? La herramienta que hemos estado poniendo de ejemplo, Learning Park, es una herramienta ya desarrollada y con muchas funcionalidades para que todos puedan utilizarla. Pero claro, puede que tú necesites una funcionalidad concreta muy especial, o directamente quieres utilizar una herramienta exclusiva hecha solo para ti. ¡Esta opción también existe! Échale un vistazo a los trabajos de Prisma. Prisma es una de las mejores empresas españolas especializadas en gamificación. Si necesitas una herramienta de gamificación en exclusiva para ti, ellos pueden ayudarte.   ¿Y puedo hacer un mix entre gamificación y formación tradicional? Puede que estés pensando que no toda tu formación es apta para digitalizarla y llevarla a un entorno online. Seguro que piensas que quieres formr empleados con juegos pero no todos los cursos te encajan. Puede que estés en lo cierto. En este caso podemos impartir una parte de la formación de forma tradicional, y otra con juegos. Esto es precisamente lo que hicimos en un proyecto con American Express. Su problema era que a pesar de realizar mucha formación, esta no acababa en transformación. Cuando el formador abandonaba la clase, todos volvían a sus viejos hábitos. En este caso los altos directivos recibieron formaciones tradicionales, pero tras ese momento se pasaron tres meses jugando para reforzar los conocimientos y crear los hábitos positivos que necesitaban. Y el experimento fue todo un éxito. Los indicadores que se estaba midiendo crecieron entre un 61% y un 81% en tan solo un mes, y el 70% de los empleados afirmó que el juego había sido clave para generar los nuevos hábitos.     Ventajas y desventajas de la gamificación en la formación de la empresa Podemos concluir en que la gamificación consiste en aplicar polvos mágicos a una actividad de la vida real para hacerla más atractiva. Y encontramos todas estas ventajas: Aumentamos el interés de los empleados por su formación. La formación pasa a ser una tarea más atractiva. Aumentamos la retención del conocimiento, porque ponemos los conocimientos en práctica. Ayuda a convertir los conocimientos en hábitos positivos. Obtenemos datos sobre los empleados que realizan la formación, y sobre las partes de la formación que se entienden mejor o peor. Fomentamos una metodología que atrae talento joven Crea sentimiento de equipo entre los empleados, porque el juego une. Si quieres indagar más sobre las ventajas de aplicar gamificación en la formación, aquí tienes una guía completísima sobre el tema. ¿Cual es la principal desventaja? Que para muchos puede saber a poco. Cuando alguien está pensando realizar formación con juegos quizá está pensando a lo grande. Quizá está pensando en un videojuego real y completo donde me divierto durante una partida de 30 minutos al mismo tiempo que aprendo. Si estáis esperando eso, esas herramientas se conocen como Serious Games, y es la categoría que vamos a estudiar a continuación.   La opción más cercana al videojuego: Los serious games Al otro lado de la balanza tenemos a los serious games. Los serious games son la forma más cercana al videojuego. Posiblemente si estabas pensando en formar empleados con juegos, tenías esto en la cabeza. Estos, al contrario que la gamificación, son juegos completos. Como por ejemplo Candy Crush es un juego completo, Age of Empires es un juego completo y Fortnite es un juego completo. Por lo tanto un serious game es un juego de pies a cabeza. De esos en los que jugamos con nuestro teléfono, con un gamepad o con el teclado y el ratón. La principal diferencia entre los juegos con carácter comercial que hemos descrito en el párrafo anterior, y los serious games es su objetivo. El propósito de Mario Bros es pasar un rato divertido y entretenido. El propósito de un serious game en la oficina o en la empresa sería aprender. Vamos a ser realistas: Si queremos formar empleados con juegos, los serious games son la opción guay. Aprender mientras sentimos lo mismo que sentimos al jugar a un videojuego es alucinante. Pero si somos realistas, tenemos que serlo en todos los aspectos. Esta es la opción cara. Los serious games son poco replicables y requieren un gran desarrollo técnico.   Los serious games son la opción más cercana a los videojuegos reales. Pero tienen un alto precio y son poco replicables Desarrollar un juego completo es carísimo. Pensad que tenemos que crear todos los gráficos del juego, necesitamos un equipo de desarrolladores, diseñadores de mecánicas de juego, música y sonido… A eso súmale especialistas que sepan trasladar estas mecánicas de juego a los aprendizajes que queremos transmitir. Si se trata de un juego, el aprendizaje no puede ser con textos sin más, sino parte de la experiencia de juego. Transformar el contenido de un curso en experiencias virtuales no es tan sencillo como lo es en gamificación (en gamificación practicamente copiamos y pegamos el contenido). Para que os hagáis una idea, desarrollar un juego comercial cuesta alrededor de los 25 millones de euros (tirando a lo bajo. Algunos juegos han costado 500 millones). Esta cantidad es asumible para una empresa que se dedica a comercializar videojuegos porque se dedica a sacarle rédito económico a este trabajo. Pero nuestras empresas no manejan estas cifras de dinero cuando se trata de formaciones, y el fin del producto es un uso interno. Es cierto que no buscamos nuestro juego para formar sea largo y con unos gráficos que quiten el hipo. Pero aun reduciendo el juego a su mínima expresión, un presupuesto de 1 millón o 500.000€ puede ser demasiado caro para cualquier organización común. Queremos formar empleados con juegos pero no queremos hundir a la empresa por el camino¡! Por si fuera poco estos juegos son poco replicables. Estaríamos desembolsando una gran cantidad de dinero para un único uso. Si queremos formar empleados con juegos y escogemos un serious game, necesitamos un juego distinto para cada formación. Cuando el empleado se ha pasado el juego, es difícil que quiera volver a pasárselo. De hecho este juego nos sirve para esa formación. Tendríamos que crear un juego nuevo cada vez que tengamos que impartir un nuevo curso. Y reciclar contenidos de otros videojuegos de cursos anteriores no sería una buena idea. Los juegos dejan de ser atractivos para nosotros cuando ya nos resultan repetitivos.   ¿Entonces cuál de las dos opciones es la mejor si quiero formar empleados con juegos? ¿Entonces qué opción es mejor si quiero formar empleados con juegos? Como hemos dicho, los serious games son muchísimo más atractivos. Pero ese atractivo tiene un precio elevado. La gamificación es una solución muchísimo más económica y reutilizable. No es una herramienta tan cercana a la experiencia real de un videojuego, pero sí es atractiva y se ha demostrado funciona de maravilla. Además la gamificación es muy reutilizable. Un mismo sistema, si está bien construido, te puede durar años. Como no existe un juego en sí, sino que el juego es la propia experiencia de nuestro día a día, tiene muchas menos limitaciones en el tiempo y menos limitaciones de alcance. En el mundo del diseño de juego se suele decir que el juego perfecto sería aquel en el que nunca dejáramos de aprender, en el que siempre hay algo nuevo que hacer (recordad que nos aburren los juegos cuando ya nos resultan repetitivos). Y ese juego puede ser la formación. Porque siempre hay algo nuevo que aprender. Asi que nuestra recomendación final es la siguiente: Si puedes permitirtelo ¡Apuesta por los serious games! Son fantásticos y a tus empleados les encantará. En el caso de que no puedas, la gamificación ofrece unos resultados espectaculares a bajo coste. Y si estás interesado en gamificar tu formación, échale un vistazo a Learning Park. ¿Y tú? ¿Tienes experiencia probando alguna de las dos herramientas? ¿Ya sabes cómo formar empleados con juegos y tienes algo que añadir? Nos encantaría escuchar tu experiencia con la gamificación y los serious games. ¡Déjanos un comentario! No te pierdas ninguno de nuestros artículos y sigue aprendiendo con nosotros. ¡Suscríbete a nuestra newsletter!